El autocuidado de la mamá monoparental

by Familia Monoparental

En colaboración con Lola Pastor Angel, psicóloga y mamá monoparental (más información al final del post)

¿Qué es el autocuidado?

El autocuidado es tomarnos ese tiempo para nosotras mismas, para hacer actividades que nos gustan y nos recargan de energía. Es tener momentos para hacer ejercicio, desarrollar aficiones, o simplemente descansar. En esos ratitos no trabajamos ni cuidamos niños, simplemente dedicamos tiempo a lo que nos gusta. Debemos tener presente el autocuidado especialmente cuando somos madres, en especial si encabezamos una familia monoparental, ya que con las obligaciones que comporta la crianza es fácil que no nos quede tiempo para nosotras. 

¿Por qué es importante el autocuidado?

El trabajo, los hijos, las tareas diarias, la casa… son responsabilidades que asumimos y que, aunque las disfrutemos, van consumiendo nuestra energía. Cuando no nos permitimos un rato para desconectar, acumulamos cansancio, que posiblemente derive en mal humor y en el sentimiento de estar “quemadas”. Estos momentos de autocuidado nos recargan de energía, nos renuevan, permiten que retomemos nuestro día a día con más ganas. Si queremos una estabilidad emocional, y ofrecer a nuestros hijos una madre respetuosa y paciente, la base es conseguir un autocuidado consciente.

¿Qué actividades son aptas para el autocuidado?

Cuando hablamos de autocuidado nos referimos a esas actividades que realmente nos apetece hacer, cada una elige la que más le apetece. Por supuesto, es importante responder a nuestras necesidades físicas, emocionales y mentales, pero cuando nos autocuidamos el criterio es elegir actividades que realmente nos hagan sentir bien y que no sintamos como una obligación. 

Si estás cansada y lo que te apetece es tumbarte en el sofá, no es necesario obligarte a ir corriendo al gimnasio. Si te apetece ver un programa de cotilleo, no tienes que ponerte a leer el último ensayo sobre la mente infantil. Si te apetece estar sola, no es necesario que acudas fiesta con amigas. Autocuidado es encontrar el placer en esas pequeñas cosas que nos recargan de energía.

Por supuesto el ejercicio, la socialización, los estímulos intelectuales son muy importantes, pero es necesario encontrar el equilibrio para que las actividades de ocio no sean una fuente más de estrés. 

¿Cómo sé si necesito más autocuidado?

Cuando estás irritable, cuando tienes problemas con tu hijx cada noche, cuando tienes poca paciencia, cuando te cuesta conciliar el sueño… Estas son señales claras de que necesitas más autocuidado. Cuando nos dedicamos la suficiente atención, tendremos la suficiente energía para afrontar los pequeños retos del día a día. Si te sientes en equilibrio, con paciencia, no te enfadas por cualquier cosa… seguramente estás en el camino correcto

¿Cómo empezar una rutina de autocuidado?

Posiblemente estés pensando. Vale, todo esto está muy bien, pero yo soy madre soltera y no tengo tiempo para esto. En el día a día solemos estar sobrecargadas de trabajo y nos suele faltar tiempo. La respuesta es: empieza por cosas pequeñas. No es necesario que te pases un día entero en un spa. Posiblemente te cueste encontrar el momento, con quién dejar a tu

hijx, y solo lo podrás hacer muy de vez en cuando. En cambio, sí que puedes introducir pequeñas rutinas diarias. Sigue este proceso:

  1. Haz un listado  de actividades que lleven poco tiempo y que no dependan de nadie. Algunos ejemplos:
  • Poner una vela y bajar la luz cuando te duchas
  • Por la mañana, pararte 3 minutos a tomarte el café tranquilamente, en lugar de hacerlo mientras haces otras cosas
  • Dar un pequeño paseo consciente cuando vas a bajar la basura.
  • Pon bloques en el calendario. Es importante que calcules que planifiques correctamente las actividades para que puedas dedicarle el tiempo suficiente. Debemos tener cuidado de no sobrecargarnos, de planificar el tiempo suficiente para que la actividad realmente sea placentera y no resulte otra fuente de estrés. 
  • Vete introduciendo o rectificando en función de lo que te haga sentir mejor. Lleva tiempo introducir nuevas rutinas, pero a medida que veas lo bien que te sienta, no podrás volver atrás. 

Cómo lidiar con la culpa

A veces cuando decidimos por fin autocuidarnos nos sentimos culpables. Tenemos una hora para pasear y de repente empezamos a pensar: tendría que estar con mi hija, he dejado la ropa sin recoger, otra vez la he vuelto a dejar con los abuelos… La culpa está muy asociada a la maternidad, y aparece en todo su esplendor cuando nos dedicamos tiempo. Este sentimiento puede aparecer, es natural. Sin embargo, no debe paralizarte ni impedirte practicar el autocuidado. No solo te mereces ese tiempo para ti misma, sino que te permitirá ser una madre mucho más feliz y paciente. 

Lola Pastor Angel es psicóloga, lleva ejerciendo como tal desde hace más de 20 años. Ha trabajado en temas relacionados con el sector social y con la familia: niños que han sufrido situaciones negativas, familias de acogida, y disciplina positiva. Lola es mamá monoparental, por lo que nos habla también desde su propia experiencia. 

 

You may also like

Leave a Comment