Los cuatro pilares de conciliación para familias monoparentales

by Familia Monoparental
Abuela familia monoparental

Conciliar no es sencillo para casi ninguna familia. En las familias tradicionales es habitual que un miembro de la pareja, normalmente la mujer, tenga que frenar o renunciar a su carrera profesional para hacerse cargo de sus hijxs. Prácticamente todos los que somos padres tenemos que hacer malabarismos para poder conciliar trabajo y cuidado. Sin embargo, en familias monoparentales esta situación se agrava todavía más. 

Durante esta semana he realizado diversas encuestas sobre conciliación en familias monoparentales en mi cuenta de Instagram  La respuesta mayoritaria fue muy clara (y coincide con mi propia experiencia): los abuelos y flexibilidad en el trabajo. Pero también hay otras opciones, vamos a repasarlas una a una. 


1.Abuelos

La realidad es que los abuelos siguen siendo en la mayoría de casos la base de nuestra conciliación. No solo para familias monoparentales, sino para cualquier tipo de familia. Su ayuda es incondicional, y es difícil de igualar con cualquier otro tipo de estrategia. 

¿Tendrían que estar los abuelos llevando esta “carga”? Desde mi punto de vista, no. Mis padres tendrían que estar haciendo simplemente de abuelos: un paseo, un chocolate con churros… Pero no es así, mis padres forman parte del equipo de crianza y son los que permiten que mi experiencia como madre soltera sea llevadera. Lo hacen con mucho amor y mi agradecimiento es infinito, pero ojalá el tiempo con su nieta fuera solo un disfrute y no una necesidad. 

Cuando una madre soltera o padre soltero no puede contar con los abuelos por el motivo que sea, la logística se complica pero también se sale adelante. Hay otras opciones que iremos viendo en el artículo, así que si no cuentas con ellos, sé optimista y busca otra forma de organizar tu hogar monoparental. 

 

2. Flexibilidad en el trabajo

En mi trabajo actual tengo horario flexible, y eso me permite trabajar una o dos horas antes de que la niña se despierte, comer en poco tiempo y poder ir a recogerla por la tarde. Estoy agradecida de que este trabajo haya surgido en este momento de mi vida, porque mis experiencias en empleos pasados son muy diferentes. 

He tenido varios trabajos con dos horas para comer (¡¡dos horas!!) en las que ni me daba tiempo a ir a casa, ni servía de nada adelantar trabajo porque igualmente por la tarde salía a la misma hora. Menos mal que no tenía hijos porque ese horario me hubiera complicado muchísimo la conciliación. 

Cuando nació mi hija trabajaba en una multinacional. Pregunté por la reducción de jornada y era muy encorsetada: se podía reducir un porcentaje de la jornada (por ejemplo, un 15%). Este porcentaje tenía que ser siempre el mismo y aplicarse todos los días por igual. Por tanto, tenía que reducir la jornada (y sueldo) cuando no lo necesitaba: los viernes y en horario de verano. Tampoco podía salir pronto dos tardes por semana o comer en menos tiempo. Todos los días tenían que ser iguales o si no les daba un colapso. 

Las empresas inteligentes quieren retener el talento, y para ello ponen facilidades para que los trabajadores puedan organizarse según sus circunstancias. Las familias monoparentales pocas veces podemos permitirnos una reducción de jornada, así que poder organizarnos según nuestras circunstancias es imprescindible para poder conciliar. Cada empresa tiene sus características: guardias, turnos, etc. pero en casi todos los casos hay oportunidad de flexibilizar. Por lo menos, siempre se puede poner sobre la mesa y debatir opciones. 


3. Ayuda de pago

En muchas ocasiones debemos recurrir a ayuda de pago: canguros, guarderías, campamentos, aupairs… No pasa nada, si lo necesitamos, están allí para cuidar de nuestros peques. A veces nos agobiamos por dejar a nuestro hijx 1 hora más en el cole, pero es preferible llegar con tranquilidad una hora más tarde, que recogerles con estrés y agobio una hora antes. Si tenemos una persona o lugar de confianza, formarán parte de la vida de nuestros peques. ¡Las personas que se dedican a la educación infantil suelen ser muy cariñosas!


4. Crear una red de apoyo

Crear una red de apoyo es muy importante, sobre todo en los casos en los que no se puede contar con los abuelos. Se puede ser creativo con las opciones, por ejemplo, hacer equipo con otras madres solteras o padres solteros. Yo me había planteado en el pasado vivir con otra familia monoparental. 

También debemos poner en valor la microayuda. La familia o amigos íntimos seguramente estarán dispuestos a implicarse más. Pero hay otras personas que quizás no les importa llevar al niño al parque de vez en cuando. Un par de horas al mes no matan a nadie. Solo con que tengas alrededor cuatro personas que estén dispuestas a ayudarte una vez al mes, ya tienes una tarde libre a la semana. 


¿Y las ayudas públicas?

¿Por qué no hemos hablado de ayudas públicas o leyes que faciliten la conciliación? Tristemente, no las hay o son claramente insuficientes. Hay tímidos intentos, pero mi experiencia es que una familia monoparental media en raras ocasiones llega a notar una mejora significativa debido a una iniciativa pública. Ojalá algún día vivamos en una sociedad que permita a las familias continuar con su carrera profesional y criar a sus hijos sin tener la sensación de ir corriendo a todos lados. 

Por último, una buena organización ayuda también a  la conciliación. No he hablado de ello porque tienes este otro artículo dedicado a este punto

¿Y tú, cómo concilias?

Photo by Sergiu Vălenaș on Unsplash

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