Objeción de conciencia en reproducción asistida para madres solteras ¿derecho o discriminación?

by Familia Monoparental
madre soltera

Una madre soltera compartió conmigo su experiencia a través de las redes sociales.  No pudo recibir el tratamiento de reproducción asistida en el hospital de su localidad porque su médico era objetor de conciencia para madres solteras y lesbianas. Tuvo que viajar en otra localidad a dos horas de su casa. Se quedó embarazada en el segundo tratamiento, y el esfuerzo extra le supuso casi 20 trayectos de 2 horas cada uno (unas 80 horas en coche, más esperas). ¡Imaginad si tiene que hacer 6 ó 7 tratamientos!

La objeción de conciencia es un derecho de los profesionales de la salud, que les permite abstenerse de realizar tratamientos en contra de su ideología. Es común en temas conflictivos como la eutanasia. En reproducción asistida, también se ejerce en otras situaciones, por ejemplo pacientes con VIH u otras enfermedades que se transmiten a los hijos. Podemos cuestionar la ideología de este doctor, pero está ejerciendo su derecho.

Por otra parte, desde hace unos años las madres solteras y lesbianas tienen derecho a recibir tratamiento de reproducción asistida en la Seguridad Social. El hecho de que un doctor en concreto ejerza la objeción, no debe suponer una degradación de los derechos de la paciente. El centro tendría que poner solución. En este caso, debido a una decisión individual, se excluye de forma sistemática a parte de la población que legalmente tiene derecho a recibir tratamiento. En este hospital solo pueden optar a la reproducción asistida parejas heterosexuales, lo cual es una discriminación. El resto de pacientes, que tienen el mismo derecho, deben realizar viajes de dos horas.

Tendría que haber una alternativa que no supusiera viajar horas y horas en coche cuando esta mujer tiene un centro al lado de su casa. Se le ha dado una solución, sí, pero no lo suficientemente buena y que seguro que ha hecho desistir a alguna otra mujer. No todo el mundo, por motivos laborales, familiares, emocionales o economía, se puede permitir tal esfuerzo.

En conclusión, las madres solteras y lesbianas consiguieron acceder a la reproducción asistida tras una larga lucha. Pero en estas situaciones veo cierta dejadez y falta de voluntad para que realmente se asegure este derecho. Quizás es un caso aislado, pero cada caso debe ser analizado y resuelto.

You may also like

Leave a Comment